22 ago 2011

Mirones

Una no puede hacer muchas cosas cuando la están observando, por ejemplo: leer el periódico o escribir un email a menos que el observador esté aprendiendo de lo observado. P.ej. cómo rellenar un pollo o ajustar el desagüe del lavabo.



Ser observada en la intimidad tiene efectos dudosos y un parón tajante de la actividad (ej. mear en el campo y pillarte in fraganti ) o jactación de la acción (véase caminar más erguida con los zapatos de tacón paseando por delante de un grupo de fumadores a la puerta de un bar)
Qué hacen los voyeurs, los mirones?

Silvia

1 ago 2011

Ababol, -a

Me sublevan los tontos que la prensa hace listos. El personaje que hoy me ha disparado los nervios responde a las iniciales de C.G. a quien la cuchipandi de la ciudad la ha encumbrado a literata. Es una tipa triste, anodina gris escritora zaragozana. Le editan libros, escribe artículos en periódicos locales y le hacen publicidad de sus escritos.
Los he leído casi todos y tiene una literatura normalita. Su persona está muy alejada de la positividad de la que ella habla de sí misma. Dice de sí que es positiva y vitalista….pero desprende justo lo contrario. Agggg, qué tía tan ñoña.
Cuando la veo por calle siempre lleva puesta su cara de acelga (lo siento por la acelgas), mirada al suelo, pelo lacio con raíces canosas al más puro estilo “perro tristón”.  Cuando me la presentaron sus ojos pedían perdón por respirar, su halo despedía –y despide, ayer mismo la ví- tristeza supina. Ya que presume de vitalista podía aplicárselo a ella misma y desprender más firmeza.



Ya que estoy, diré de sus libros que son aptos para todo el público, sencillos de leer, tramas simples, cuentos breves, localizaciones conocidas. Transparentes como ella.

Silvia

15 jul 2011

Mazinguer Serrano

No recuerdo cómo era el anterior Museo Pablo Serrano de Zaragoza así que ufana y con los hijos de una amiga me dispuse a conocer el nuevo IACC. Soy buena gente y acepté cuidar de los hijos de una amiga, con carrito incluido para mi fastidio.
Por fuera el IACC da miedo, es agresivo e invasor, como un trasnsformer. La entrada gigante y desolada me recibió argumentando que con sillita no podría recorrer la totalidad del museo. Chúpate esa, no cumple con la accesibilidad. Ocurre que si vas con sillita de bebé o de ruedas o escayolado tienes la oportunidad de hacer un rastreo por el museo y has de conformarte.
Aunque si tienes suerte y hay personal, más bien lo segundo, una amable persona puede acompañar al impertinente visitante con dificultades por los pasillos y ascensores que permiten visitar las entreplantas. Con la esperanza de que haya pocos impertinentes porque el museo anda escasito de personal.

Puse mi mejor cara para empujar el carrito y que el mayor no me escapara de la mano. Por fuera el museo es feo, pero feo matón y con un aspecto de Mazinguer enfadado. Y por dentro, ¡ay por dentro!. Salas gigantes con puertas pequeñas, no sé cómo introducirán las obras grandes porque supongo que los huecos interiores están pensados para esculturas voluminosas. La acústica resulta penosa, al menos en el último piso donde coincidí en una presentación y los pocos asistentes no oían al presentador. Los enormes ventanales están ocultos por una perfilería ochentera, purito revival.  Las escaleras y las paredes de hormigón copiadas íntegramente de la estación intermodal.

Jopé, qué desilusión para ser un edificio nuevo. Qué desilusión y qué vergüenza, yo no voy a recomendar a nadie que vaya a ver ese cubículo. Si quieren ver algo muy muy muy parecido que vayan a ver el MOCA de Detroit.

Por último quiero saludar desde aquí a la familia viva del arquitecto porque como no tiene abuelas pues se ha hecho este museo para lucirse, y que todos vean qué bueno es, qué bien dibuja, pinta y colorea,  y qué buenísimos amigos tiene porque le dejan hacer lo que se le antoja sin juzgarlo y ni pedirle responsabilidades.

Vergüenza al cubo. Espero y deseo que le den vida, porque ese artefacto arquitectónico está muerto.
Silvia

8 jun 2011

I love Punset

Mi revistero siempre está colmado de revistas, durante un tiempo coleccionaba todo lo relacionado con recetas o viajes, ya no afortunadamente; además nunca llegaré a cocinar ni el 2% de las recetas que guardo en alguna carpeta pulcramente ordenadas con pestañas incluso.
Me gusta echar un vistazo a todas las revistas y criticar a los autores que firman más que a las modelos esculpidas con photoshop, yo también me sé dejar estupenda y unos centímetros más alta.

Del SemanalXL leo primero las cartas donde siempre encuentro alguna opuesta a mis opiniones y esto enriquece. No soporto a Pérez-Reverte, ni ver, se ha creído que por escribir palabras soeces y tacos sin control y palabras-con-guiones tiene mayor verdad que los demás. No lo soporto, es como si me gritara para tener él la razón. Y querido Pérez-Reverte no por elevar más el tono de voz está usted en posesión de la verdad absoluta. Y le diré más: yo decía tantas ostias, cojones y copones de pequeña que todos los días me untaban la lengua con ajo. Y tampoco me gustan ninguno de sus libros aún reconociendo que la documentación usada es abrumadora. Juan Manuel de Prada es un tipo que sufre y se queja, se lamenta de todo y oirlo por la radio no mejora la imagen que tengo de él.  Carlos Herrera me parece un pelma sabihondo hablando de cocina. Mingote me gusta. Los reportajes de bichos y naturaleza aumentada me dan tanto asco que no puedo leer los párrafos que hay en estas páginas sin sentir escalofríos así que jamás las leo. Ohhhh Punset, I love Punset. Pero Coelho me parece un cansino redundante.



Del Dominical no soporto la imagen de Coixet, por favor Isabel súbase las gafas o bájese los ojos pero mírenos enmarcados y enfocados. La memoria de Barril es didáctica y con buena literatura. Najat me gusta más que los anteriores y Buenafuente me gusta muuuuuucho más en la televisión. La Ruscadella me da grima y su cocina también, supongo que el fotógrafo aquí hace mucho (y mal) porque sí que me gustaría ir a su restaurante. Y el artículo que cierra la revista siempre lo leo, no porque me guste Trueba sino porque muchas veces empiezo por el final.
Leo más rápidamente la segunda revista que la primera, no sé por qué.
Silvia

27 may 2011

Caducidad

Llego ahora de un funeral y la media de edad de los asistentes, inusualmente, no llegaba a los 40 años.
Nadie dijo que la vida fuera justa, pero dejar esta vida sin quererlo es injusto.


La vida te llega un día de manera inconsciente, y de la misma manera se va. Cuando entre el primer día y el último de la vida han transcurrido varias decenas de años se entiende haber vivido una vida, pero si el calendario vital es breve entonces es que ha sido arrebatada a destiempo.
“Allá donde haya llegado tu halo espero herede la claridad de tus ojos, de tu piel y de tu pelo”.


 

6 may 2011

Pero Grullo

Leo un pie de foto textual “Los viandantes sortearon un enorme charco” y en la foto se ven dos personas de puntillas rodeando un charco en un cruce de calles.  Oh, tamaña desesperación!!!
Propongo otros pies de fotos y titulares complejos: “Las nubes ocupan el cielo”, “Por el monte corren las liebres, por el mar las sardinas”. Y no hablemos de los titulares que aluden al tiempo atmosférico: “Un grupo de personas refrescándose en las terrazas veraniegas” y “Grupo de personas ataviados con paraguas”.
Yo invito a profundizar en los temas, a evitar las perogrulladas. Los medios nos han visto cara de bobos.


Terrible: leo que el ex obispo de Brujas reconoce haber cometido abusos sexuales y por ello el Vaticano le ordena someterse a un tratamiento psicológico y espiritual.
¿¡Están de broma!? ¡¿eso es el rincón de pensar?! La Iglesia me enerva, pero eso es objeto de otro texto. Esos de la curia sí que nos han visto caras de bobos.
Silvia

20 abr 2011

Simplismo


Tengo la revista Esquire de marzo, no sé cómo ha llegado a mi sofá y ahí lleva un mes  entre el cojín y el suelo. Tiene un tamaño tan irregular respecto a las demás que no encaja en el revistero, no es precisamente de las que te puedes llevar en el bus y ojearla porque pesa demasiado y parece más un libro para estudiar.
Un tercio de la revista es publicidad, texto tiene poco y la mayoría de los modelos que aparecen son andróginos descoloridos, de esos que necesitan una transfusión para seguir latiendo. No me sugieren nada y supongo que por la atracción de contrarios estos modelos de piel transparente tienen al lado parejas fuertes y mandonas.
La moda actual reclama juego de personalidades, bisexismo o duda de género, parecer lo que no se es. Será porque pocos se atreven a mostrarse como son, y resulta más interesante hacerse el distinto y el deseable. Jugar al engaño, engañarse uno mismo.
Al final todo es un juego de a dos, o tres, como la sociedad: uno hace otro piensa, uno siente otro padece, uno dice otro calla, uno vive otro vive doblemente.
Acción y reacción, día y noche. La vida es simple y se desarrolla sola.
Silvia